LA IMAGEN Y LAS PALABRAS
¿Qué vale más? Lee, observa, reflexiona,... y
¿Qué vale más? Lee, observa, reflexiona,... y
"... Parecía una casa de brujas aquel cuarto de baño.Las paredes tiznadas conservaban la huella de manos ganchudas, de gritos de desesperanza. Por todas partes los desconchados abrían sus bocas desdentadas rezumantes de humedad. Sobre el espejo, porque no cabía en otro sitio, habían colocado un bodegón de besugos pálidos y cebollas sobre fondo negro. La locura sonreía en los grifos torcidos.
Empecé a ver cosas extrañas como los que están borrachos. Bruscamente cerré la ducha, el cristalino y protector hechizo, y quedé sola entre la suciedad de las cosas." (pg.19 cap. 1 Nada. C. Laforet)
Os dejo aquí un enlace a un vídeo que podría gustaros. No olvidéis hacer un comentario. Es por ver eso de la ortografía y la expresión de cada uno ¿sabéis?
Además el tema es de esos que sirven para escribir sin fin. ¿Quién va a ponerse de acuerdo sobre una cosa así?
DE TI DEPENDE
De ti depende que los exámenes tengan 20 pasos o solo uno.
Los examenes en 20 pasos:
Estudio científico real.
1.- Llegada (demasiado temprano) al lugar del examen.
2.- Repaso compulsivo y totalmente infructuoso de los apuntes.
3.- Fase de cachondeo nervioso pre-examen.
4.- Entrada atemorizada al aula donde va a perpetrarse el examen.
5.- Reparto de los folios para el examen ("¡¿Cinco Folios?!" dicen algunos)
6.- Reparto de las hojas de preguntas ("En algo tan pequeño no pueden caber muchas preguntas" dicen algunos infelices).
7.- Vuelta de la hoja y descubrimiento de que usan un tamaño de letra 5 o más pequeño.
8.- Carcajada histérica.
9.- Resoplidos varios y llevadas de manos a la cabeza automáticas.
10.- Descubrimiento de que con lo (poco) que se recuerda no se puede contestar ni a la mitad de las cuestiones.
11.- Intentos vanos de copia (con el subsiguiente descubrimiento de que el de al lado tiene menos idea que tú).
12.- Fase de derrumbamiento, desesperación, impotencia y espera (ya que está feo entregar el examen tras solo diez minutos).
13.- Entrega del examen y huida del lugar del crimen.
14.- Fase de cachondeo nervioso post-examen.
15.- Fase de exclamación de palabras soeces ("Man metío la ... ","me clavaron", me van a ..., y demás).
16.- Comparación de resultados (comprobando que no hay dos personas con las mismas respuestas, o mucho peor: todos coinciden menos tú. {-tipico-}).
17.- Fase de consulta compulsiva de los apuntes (cuyo único resultado es empeorar el estado de ánimo del consultante).
18.- Fase de declaración de principios: "Ya no voy más a... (Economia, Caste, Algebra...)"
19.- Fase de negación ("¿Examen? ¿Qué examen? Yo no he hecho ningún examen").
20.- Fase depresiva post-traumática y elaboración de planes para eliminarla:
-"Necesito pegarle a alguien" xD
Bueno y despues de esto todos a estudiar,
SUERTE!!!!
¿No te ha pasado más de una vez que quieres dejar un comentario... pero no sabes cómo? Eso es al menos lo que dicen muchos. Para que no tengan ya más disculpas...
Así que os dejo aquí unos consejitos muy útiles y cómodos para esos momentos delicados.
Porque somos gente ocupada. Y muy cómoda.
Vamos allá:
1. Sinceridad. No tienes tiempo (o ganas, pero esto no lo digas) y quieres dejar el comentario. Pues puedes hacer algo como esto:
Me ha encantado. Saludos.
Breve, cumplidor y "sincero" (si lo hubieras leído seguro que te habría encantado, a esa sinceridad me refiero).
El blogger estará contento por tener un comentario más y tú quedas bien por un par de segundos que te has tomado.
Eso sí, deja el enlace a tu web/blog para que te pueda devolver la visita.
2. Citar. Es otra forma muy sencilla y muy económica (temporalmente hablando). Pongamos que el blogger (o la blogger, ¿eh? no se me enfaden las feministas) ha escrito un relato y no sabes qué comentarle. Lo que harás será copiar una frase del relato y pegarla en tu comentario. Luego añades algo así como:
"Cita". Tienes mucha razón. Saludos.
Otra opción:
Me ha encantado esto: "Cita". Un saludo.
Y otra más:
"Cita". Eso me pasó a mí. Besitos.
El blogger se cree que es verdad, que eso que citas te ha gustado y se queda contentísimo. Pero lo mejor de todo es que tú has cumplido y en un instante.
3. Anécdota. Una opción muy utilizada por muchos "comentaristas" es contar una anécdota personal (o de algún amigo imaginario) sobre algo de lo que se cuenta en el post. Es muy útil, quedas bien y el blogger lo agradece bastante. Lo único malo es que tienes que tomarte tu tiempo para escribirlo (y que parezca de verdad). Ejemplo: un post va sobre el aborto. Tú pones:
Un tema muy serio. A mi gata la tuvimos que abortar. Lo pasé mal. Creo que vomité y todo. Pero bueno, la vida son dos días y a Mozart no lo abortaron. Un saludo.
Esta gilipollez es un comentario. Y uno valioso. No duden que lo he escrito en 3 segundos.
Lo que les decía, cuesta un poco más pero también tiene más contenido y el blogger tardará mucho en tratar de comprenderlo por lo que le gustará.
4. Chulesco. Hacerse el guay. Dejar un comentario chulesco. Es una opción muy a tener en cuenta. Tiene el mismo efecto que la anterior, de dejar al blogger pensando y que le guste, pero tiene un cambio que es fundamental. El tiempo que invertiste en escribir el anterior lo inviertes ahora en pensar. Sí, pensar. Es jodido pero se puede. Veamos cómo. Ejemplo. Un post sobre el tabaco. Tú, guay, comentas:
Yo paso de tragarme sapos.
¿Ves el efecto? Deja aturdido y es una simple frase de 5 palabras. Eso sí, la he tenido que pensar. Un poco, vamos.
Pues eso, sencillo de hacer y lo mejor es que quedas como lo que eres, alguien guay.
5. Trackball. Tú escribes un artículo e incluyes el enlace al post del blog que querías comentar y no sabías cómo. Al blogger le aparecerá un comentario en su blog (referencia que le hiciste).
Quedas muy bien porque le has incluido en tu post y encima has cumplido con él pues le has comentado sin el menor esfuerzo.
Yo diría que es la mejor opción.
Y esto es todo. Fácil, ¿no? Pues nada, espero haberos resultado de utilidad.
Y ya sabéis. Dejad un comentario. Que quedas bien, es gratis y no engorda (a menos que estés comiendo chocolate mientras lo escribes... cuidado, no manches el teclado).
Sólo una cosa más: hacer comentarios en un blog no es como escribir en el móvil. Así que cuidadín con las faltas de ortografía. ¡Queda muy muy feo! Si es necesario se puede escribir el comentario en word (con el corrector a tope) y luego recortar y pegar en el blog.
En fin Serafín. Como dice un buen amigo mío, hasta luego Lucas. Me piro, vampiro.¿Quién ha dicho que la lengua aburre? Además de las multiples funciones del lenguaje que todos conocemos (emotiva, conativa, ...) está la función de divertir. Ahí están los chistes. ¿No? E incluso las equivocaciones o los malos usos que podamos hacer del lenguaje como mínimo nos servirán como diversión. Eso sí, siempre respetando a quien se equivoca. Probad en este enlace y ya me diréis.
Y yo pregunto, ¿es bueno colaborar en casa con las tareas domésticas?
RECUERDA:
1.- Para identificar el SN Sujeto: La concordancia de número entre el SNSujeto y el Verbo.
2.- Complementos del verbo:
- Para identificar el CD: Pronominalización en Lo (le), La, Los, Las (probar en femenino)
- Para identificar el CI: Pronominalización en Le, Les(probar en femenino)
- Para identificar el Suplemento ó C. de régimen ó C Preposicional: Al colocarlo al comienzo de la frase no pronominaliza ( el CD y el CI sí)
- Para identificar el C Predicativo: Se parece a un CC de Modo pero a la vez complementa a un SN Sujeto o CD y concuerda en número con él.
- El C.Agente aparece sólo en algunas oraciones en voz pasiva (en activa por ejemplo comer y en pasiva, ser comido). Va precedido por la preposición "por". Pero no todos los SN precedidos por dicha preposición son C. Agente.
- El atributo aparece en frases con verbos copulativos (ser, estar, parecer) y pronominaliza siempre en "lo".
Aquí tenéis el famosísimo texto de P. Neruda sobre "Las Palabras" ¿Qué os gusta, qué os llama la atención, qué os evoca?
Todo lo que usted quiera, si señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito… Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras…
Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se transladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció…
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.
Extraído de : Confieso que he vivido : memorias / Pablo Neruda. - Buenos Aires : Losada, 1974. - p. 73-74.
Vamos a empezar con algunas informaciones biográficas de Carmen Laforet que fácilmente se pueden encontrar en numerosas páginas de internet y con pequeñas referencias a la novela que nos ocupa NADA.
Por ejemplo lo siguiente:
|biografía
Carmen Laforet nace en Barcelona el 6 de septiembre de 1921. En 1923 sus padres se trasladan a Canarias por motivos profesionales. En 1939 vuelve a Barcelona donde reside durante tres años mudándose más tarde a Madrid. Estudia en las Universidades de Barcelona y Madrid sin acabar ninguna de las dos carreras. Empieza a escribir Nada en 1944, a los 22 años. Nada será, en 1945, la ganadora de la primera convocatoria del Premio Nadal, lo que supone para Laforet su consagración como escritora. Muere en Madrid el 28 de febrero de 2004.
|sinopsis
Andrea, una joven provinciana, llega a Barcelona con el fin de emprender una carrera universitaria. La recreación de la gran ciudad, del comienzo de sus estudios y de la nueva vida que le espera llena a la protagonista de esperanzas e ilusiones, de encantos que se verán truncados al ponerse en contacto con el microcosmos asfixiante de la casa de sus familiares, seres angustiados, marcados por la guerra, con los que tendrá que compartir vida durante su estancia en Barcelona. Encanto y desencanto convergen en la mirada de la protagonista lo que conforma la dialéctica central de la novela.
|reseña
Nada nace de los ojos ("redondos de tanto abrirse") y de los oídos ("heridos de escuchar") de Andrea, joven llena de esperanza en busca del encanto que imaginó tendría la vida en la gran ciudad. Todo ese brillo que percibimos en su mirada al llegar a Barcelona se apaga al contacto con esas "figuras" que le parecen "alargadas y sombrías". Esas figuras son sus familiares, seres que la mirada de Andrea percibe como desencantados, vaciados, a causa de la guerra, de la esperanza e ilusión que llenan a la protagonista -que ha sufrido la guerra desde un ángulo menos directo-. A partir del momento en que Andrea entra en contacto con la casa de la calle Aribau se crea la dialéctica entre el espacio interior, que identificaremos con la casa, y el exterior, que será la calle/la Universidad. La calle actuará como respiradero y constituirá el marco de la novela donde -paradójicamente- encontrará esa intimidad que continuamente le roban los habitantes de la casa.
Nos puede parecer, como lectores, que Andrea es la auténtica protagonista de la historia, la que acciona, la que elige lo que nos llega y lo que no, pero la verdad es otra. Andrea actúa como un personaje transparente del que se nos dan pocos datos físicos y psíquicos, aunque se den algunos. Su papel fundamental es mantenerse al margen para actuar a modo de cámara/espectadora. Sus ojos nos muestran lo que ve, sus oídos nos hacen llegar las conversaciones, las palabras. A través de ella podemos entrar en una casa ruinosa, con unos personajes trastornados por las circunstancias de la época en la que les ha tocado vivir: la guerra y la posguerra.
Además de la importancia de lo ya citado, Nada también nos brinda otra cara importantísima: Laforet quiere con esta novela romper con los estereotipos de la novela rosa de la época. Así, Carmen y Andrea se alzarán como mujeres nuevas, mujeres capaces de ver un mundo donde el amor y el matrimonio no dominan la trama. La protagonista de Nada se ve, por primera vez, inmersa y enfrentada con su propio "yo" lo que supone ahondar de lleno en una psicología femenina no estereotipada por primera vez en la literatura española. Andrea se desdibuja como figura-emblema de la feminidad para ser, únicamente, un personaje que vive la juventud, sin más, con sus encantos y, por supuesto, con sus desencantos.