¿No te ha pasado más de una vez que quieres dejar un comentario... pero no sabes cómo? Eso es al menos lo que dicen muchos. Para que no tengan ya más disculpas...
Así que os dejo aquí unos consejitos muy útiles y cómodos para esos momentos delicados.
Porque somos gente ocupada. Y muy cómoda.
Vamos allá:
1. Sinceridad. No tienes tiempo (o ganas, pero esto no lo digas) y quieres dejar el comentario. Pues puedes hacer algo como esto:
Me ha encantado. Saludos.
Breve, cumplidor y "sincero" (si lo hubieras leído seguro que te habría encantado, a esa sinceridad me refiero).
El blogger estará contento por tener un comentario más y tú quedas bien por un par de segundos que te has tomado.
Eso sí, deja el enlace a tu web/blog para que te pueda devolver la visita.
2. Citar. Es otra forma muy sencilla y muy económica (temporalmente hablando). Pongamos que el blogger (o la blogger, ¿eh? no se me enfaden las feministas) ha escrito un relato y no sabes qué comentarle. Lo que harás será copiar una frase del relato y pegarla en tu comentario. Luego añades algo así como:
"Cita". Tienes mucha razón. Saludos.
Otra opción:
Me ha encantado esto: "Cita". Un saludo.
Y otra más:
"Cita". Eso me pasó a mí. Besitos.
El blogger se cree que es verdad, que eso que citas te ha gustado y se queda contentísimo. Pero lo mejor de todo es que tú has cumplido y en un instante.
3. Anécdota. Una opción muy utilizada por muchos "comentaristas" es contar una anécdota personal (o de algún amigo imaginario) sobre algo de lo que se cuenta en el post. Es muy útil, quedas bien y el blogger lo agradece bastante. Lo único malo es que tienes que tomarte tu tiempo para escribirlo (y que parezca de verdad). Ejemplo: un post va sobre el aborto. Tú pones:
Un tema muy serio. A mi gata la tuvimos que abortar. Lo pasé mal. Creo que vomité y todo. Pero bueno, la vida son dos días y a Mozart no lo abortaron. Un saludo.
Esta gilipollez es un comentario. Y uno valioso. No duden que lo he escrito en 3 segundos.
Lo que les decía, cuesta un poco más pero también tiene más contenido y el blogger tardará mucho en tratar de comprenderlo por lo que le gustará.
4. Chulesco. Hacerse el guay. Dejar un comentario chulesco. Es una opción muy a tener en cuenta. Tiene el mismo efecto que la anterior, de dejar al blogger pensando y que le guste, pero tiene un cambio que es fundamental. El tiempo que invertiste en escribir el anterior lo inviertes ahora en pensar. Sí, pensar. Es jodido pero se puede. Veamos cómo. Ejemplo. Un post sobre el tabaco. Tú, guay, comentas:
Yo paso de tragarme sapos.
¿Ves el efecto? Deja aturdido y es una simple frase de 5 palabras. Eso sí, la he tenido que pensar. Un poco, vamos.
Pues eso, sencillo de hacer y lo mejor es que quedas como lo que eres, alguien guay.
5. Trackball. Tú escribes un artículo e incluyes el enlace al post del blog que querías comentar y no sabías cómo. Al blogger le aparecerá un comentario en su blog (referencia que le hiciste).
Quedas muy bien porque le has incluido en tu post y encima has cumplido con él pues le has comentado sin el menor esfuerzo.
Yo diría que es la mejor opción.
Y esto es todo. Fácil, ¿no? Pues nada, espero haberos resultado de utilidad.
Y ya sabéis. Dejad un comentario. Que quedas bien, es gratis y no engorda (a menos que estés comiendo chocolate mientras lo escribes... cuidado, no manches el teclado).
Sólo una cosa más: hacer comentarios en un blog no es como escribir en el móvil. Así que cuidadín con las faltas de ortografía. ¡Queda muy muy feo! Si es necesario se puede escribir el comentario en word (con el corrector a tope) y luego recortar y pegar en el blog.
En fin Serafín. Como dice un buen amigo mío, hasta luego Lucas. Me piro, vampiro.